El médico termina de examiarnos y nos tranquiliza. Su voz grave y cordial precede los medicamentos cuya receta escribe ahora, sentado ante su mesa. De cuando en cuando alza la cabeza y sonríe, alentándonos. No es de cuidado, en una semana estaremos bien. Nos arrellanamos en nuestro sillón, felices, y miramos distraídamente en torno.
De pronto, en la penumbra, debajo de la mesa vemos las piernas del médico. Se ha subido los pantalones hasta los muslos, y tiene medias de mujer.
En este testo de Juan Carlos(no se llamaba juan carlos) COrtazar podemos ver, como a uno se le puede ir la confianza en las ciencias al carajo, si si, por que las ciencias naturales clasifican mucho pero usan corpiño carajo
en cambio las ciencias sociales son pervertidas ya con un previo aviso y uno sabe donde se mete, es como lo del baño de la UBA sociales de parque centenario que en el baño tenemos un enano en portaligas que ofrece favores sesuales por unas monedas. Yo nunca usé sus servicios claro, pero amigos me contaron. Por eso mismo deje de clasificar cosas con el microscopio y unase a un partido obrero en la UBA de sociales, siga doctrinas marxistas hasta para lustrarse los mocacines asljdflsjdflksjdflksjdfs.
viernes, 20 de julio de 2007
hermenéutica en las ciencias
en
11:05
Publicado por
Mateando con la CienCIA.
Etiquetas: sexo animal
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2 comentarios:
Licenciado su análisis me parece de una profundidad considerable para para un infante de prescolar, sin embargo lo felicito, siga así y prepare su discurso para la próxima reunión
Ing. N. Zambala
Eso de poner "para" dos veces fue algo adrede para medir su nivel de atención
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