Eran las 3 AM, dormía solo en mi casa, hasta que derrepente, unos ruidos se oyeron fuera de mi despacho (donde tengo todas las papeletas, los figurines y los sombrodos), en eso bajo con un mocacín en una mano y una galera en la otra, con temor y a la vez con respeto a jorge rial, y tal vez un poco de admiración a joe rigoli.
LOs ruidos cada vez más fuertes a medida de que me iba acercando al comedor, donde yo temía por mi colección de llaveros de goma espuma que tan pulcramente había limpiado esa mañana.
En una de esas abro la tapuer (puerta, para los salames) y que veo, una especie de enano montado en una motoneta que orbitaba entorno a mi mesa. Este extraño ser nunca visto por mi , se dirigía con su pequeña motonetita supongo que una chorver 8 cilindros, hacía mi como para chocarme, pero me amagaba y me gritaba: "tuti tuti ea ea", cuando me quiero dar cuenta este ser endeble y con facciones de cepillo de bidet, se saca la campera (ah por que tenía campera)
y deja a piel viva una remera que decía, "Ante Garmáz, la trombeta me agarrás", y en el acto comienza a desparramar un chocolate aguila sobre mis muebles, en ese momento me baja la preción, desmayo, y despierto a las 11 am, con chocolate sobre mis rodillas (nico lugar de alcance por la altura del minúsculo ser). BUeno los voy dejando que tengo que ir a filmar al canal infinito. Fluflis
F. R.
sábado, 21 de julio de 2007
en
23:13
Publicado por
Mateando con la CienCIA.
Etiquetas: motocicletas y algo más
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1 comentario:
Una Tragicomedia con mayúsculas lo suyo, muy emotivo. El enano tb solía aparecer por casa, tiene una orden de restricción ahora, no puede estar a menos de 50 cm de mi, pero es taan pequeño que ni estirandose lo logra. saludiños!
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